La primera aventura de Laia Sanz en el Rally Dakar terminaba con final feliz después de que se haya alzado con la victoria en féminas y haber finalizado en el puesto 39º de la general. El objetivo era terminar la carrera, pero haberlo hecho como mejor mujer añade valor al reto de Laia, que ha estado bien secundada por su mochilero de lujo, Jordi Arcarons.
Al llegar a Buenos Aires la pluricampeona de trial se emocionaba, por lo que le tocaba a Arcarons relatar como ha ido todo.
Jordi Arcarons: Ha sido un Dakar muy duro, quizá el más difícil de los que se han hecho en Argentina y Chile. Los últimos días fueron de mucho cansancio. Nos marcábamos como objetivo llegar cada día y ha habido etapas complicadas. Pero por fin estamos aquí. Es emocionante, todos nos miramos y nos sentimos felices. Ésta se ha puesto a llorar.
Despues era la propia piloto la que comentaba su experiencia.
Laia Sanz: Ha sido tan duro como lo esperaba. Los primeros días, quizá no demasiado. Me decía: ‘¡Pues tampoco es para tanto!’ Pero desde la jornada de descanso ha sido una carrera de un desgaste tremendo. Mi familia está muy contenta de que haya acabado entera.
Habrá que esperar con impaciencia el próximo proyecto de la catalana, ya que nada que la pongan por delante parece suficiente para ella. Bravo por Laia.

