Una buena noticia por Navidad. El piloto tailandés Ratthapark Wilariot evoluciona bien de las heridas que se produjo el pasado seis de diciembre, cuando tuvo un accidente de moto en el que falleció el amigo con el que iba en moto.
Wilariot sigue bajo estrecha vigilancia médica por un coágulo mal curado en el cerebro que todavía puede dejar secuelas, aunque son optimistas para que pueda volver a su Honda de Moto2 en los tests de Febrero.
Desde luego no son las mejores navidades para la familia del piloto, ya que recientemente falleció su padre por cáncer y ahora le espera una larga rehabilitación. Al menos nos felicitamos de que pueda contarlo y por ende que pueda seguir dando guerra en la categoría media.

