Ha sucedido en Estados Unidos, en Arizona. Un motorista fue cazado por un radar de la policía a más de 250 Km/h de velocidad y sufrió un accidente del que, increíblemente salió vivo.
La moto en cuestión dicen que es una Yamaha, pero por lo que se puede ver en la foto resulta complicado saber de qué modelo se trata (sería buena imagen para uno de nuestros concursos…). La moto se estrelló contra una farola y se destrozó, mientras que el “piloto” (Marcos Calazo) voló más de 30 metros antes de tocar el suelo. Iba bebido así que le va a caer una buena, aunque lo fascinante es que pueda contarlo.
Vía | Visordown

Uno que estrena una nueva vida por navidad…