James Toseland ha pasado en el lapso de dos años de ser el piloto más en forma de Superbike -lo que le valió un asiento en MotoGP- a casi un apestado que se ha tenido que conformar con rodar este año con un equipo satélite, el BMW Motorrad Italia. Toseland aspira a volver a los asientos punteros y debe hacerlo con una moto que apenas lleva un mes y medio de trabajo encima. Dificil papeleta por tanto para el británico bicampeón de Superbike.
En el estreno en Portimao no estuvieron muy lejos del equipo oficial de BMW, poniendo a punto la moto alemana aunque la electrónica sigue siendo su punto débil.
James Toseland: La moto es su conjunto es buena. El motor tiene buena potencia y estamos trabajando para encontrar una mejor distribución en la entrega. El punto fuerte de la BMW es que el chasis es excelente en los cambios de dirección. Hemos trabajado cuidadosamente en la configuración de la suspensión y el reparto de pesos y la moto ha respondido bien. De todas formas hay que seguir desarrollando todo en conjunto. El equipo es fantástico ya que muchos son las mismas personas con las que ganamos el título en 2004.
Buenos tiempos aquellos en los que un joven Toseland reventaba con la Ducati. Con BMW se espera un año duro para un tipo cuya máxima aspiración sigue siendo encontrar una buena moto en MotoGP, algo que está lejos de producirse ahora mismo.

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