De sugerente nombre, Kobra, este prototipo eléctrico se enmarca dentro de la línea de propulsión eléctrica que no se riñe con un atractivo diseño. El creador es el diseñador Cristiano Giugglioni, y a parte de su bonito aspecto cuenta con características interesantes, como tres modos de marcha o suspensión electrónica.
Es posible adaptar las prestaciones a un uso urbano (City), de relajada marcha por carretera (Touring) o para sacar el máximo jugo (Sport). La suspensión electrónica ESA II por su parte es inteligente, reconoce la altura y peso del conductor y se adecúa en función de cada uno.
La Kobra también equipa sistema de recuperación de energía de frenado, el ya extendido KERS. El motor eléctrico es marca Lynch y se alimenta con una batería de ion-litio. Al estar en fase de desarrollo no han trascendido detalles de potencia o autonomía, aunque Giugglioni tiene experiencia en la competición de motos eléctricas E-FIM Power, por los que se pueden esperar buenas cosas.
Desde luego como diseño no desentona.
Vía Autoevolution


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