La reforma de la Ley de Tráfico tiene unos detalles curiosos en lo que nos toca a los motoristas, además de un incremento en la cuantía de las sanciones muy notable.
Pisar una línea contínua pasa a ‘costar’ 200 euros en vez de 90, estacionar en la acera son 200 euros y ojo a los que practican habitualmente eso de ir en dirección contraria pegaditos a los coches aparcados hasta el semáforo para hacer un cambio de sentido ‘original’, porque eso puede costaros 500 euros y 6 puntos.
Pero por otro lado está el uso de intercomunicadores, que queda a juicio del agente si está prohibido o no en función del cacharrito que llevemos. Vamos, que si le mola no te multa, pero si no…
Pero todo esto tiene una explicación, es por nuestra seguridad. Por eso si llevas la moto con los neumáticos en la ruina, poniendo en peligro tu seguridad y la de los que te rodean, no te multarán porque no es sancionable… Ahora vas y lo cascas.

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