Como el tráfico en Madrid no es precisamente fluído, la empresa Storm Rider ofrece un servicio de Moto-Taxi para no llegar tarde a esa cita en hora punta.
La moto elegida para esta función es una Honda Goldwing con intercomunicadores, gorros desechables y traje de lluvia. Está todo pensado, pero más que nada para gente de negocios porque el precio no es precisamente económico.
Me parece una solución pero para casos muy concretos. Yo sigo apostando por un sistema de alquiler de scooters similar al de los coches, lo cojo aquí y lo dejo allí. El problema es que a ver cuántos sartenazos se iban a llevar los scooters…

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