Conociendo la trayectoria de Max Biaggi es de extrañar que el romano pudiera acabar con unos guantes y casco como el que lució en el GP de Imola, el que le proclamó como Campeón del Mundo de Superbike.
Sin embargo su hija Inés le ha debido ablandar un poco ese corazón digamos complicado y así lo quiso celebrar el italiano. Y eso que dicen que los pilotos ya no son los mismos cuando son padres.

Ay, ay ,aaaay… Mira que se me cae la baba y se me pondrá cara de idiota cuando mi nena me dice ‘Papi’, pero no me verás con ese atuendo ni para dar una vuelta a la manzana
¿no lo harias por tu hija? jo tio si yo tuviese una hasta pintaria la moto de rosa………
Si pretendes picarme no lo vas a conseguir, la Hornet seguirá de color negro muuuucho tiempo