Hay pasiones que no tiene que ver con la edad. Y si no que se lo digan a Hilda Wright, una simpática abuela de 102 años que posó de esta guisa en su último cumpleaños.
Resulta que el marido de su nieta la aficionó al mundo de las dos ruedas, y con sus contactos le consiguió a Hilda la Yamaha R1 con la que Valentino Rossi dio la vuelta de honor en el TT de Isla de Man 2009.

Poco feliz que está la señora, ya si se la arrancan no te digo na..jeje