Puede que seas fan o no de Tom Cruise, pero lo cierto es que su gusto por las buenas motos es incuestionable. La última chuchería que ha adquirido el protagonista de Misión Imposible ha sido la Vyrus 987, una creación de Ascanio Rodorigo totalmente personalizable y con una combinación de potencia y peso inigualable.
Las opciones de motor son Ducati, desde un 1100cc de refrigeración por aire hasta un 1198R sobrealimentado de nada más y nada menos que 214 CV. No es ni de lejos lo único que se puede modificar. El chásis puede ser de aluminio o de fibra de carbono al uso de las monturas de MotoGP. El carbono se puede utilizar en otras parte de la moto como el basculante.
Cuenta con suspensiones específicas (también Öhlins) para regular la gran potencia y el peso, que puede reducirse hasta los 154 kilos según se configure. Para mayor potencia de frenado se pueden incluso equipar frenos cerámicos de 320mm, raramente homologables para la carretera.
Y para los amantes de la electrónica la Vyrus tampoco defrauda, con varios mapas de inyección, control de tracción y puesta en marcha además de telemetría. Como es lógico solo se le puede sacar el jugo en circuito.
Tanta virtud tenía que tener un precio, que oscila entre los 50.000 y los 80.000 euros según los opcionales.


Que hace con semejante bestia alguien que necesita que le truquen una moto porque le queda muy alta?
Que se aburría y ha dicho, me voy a comprar una de éstas, que total, lleva el mismo motor que las que normalmente conduzco… Y encima, como le sobra la pasta, pues nada, ¡qué mal repartío está el mundo!