El viernes tenía que llevar la Hornet a 130 Kms de casa y, como no podía ser de otra forma, me busqué el recorrido con más curvas que encontré. El problema fue que entre cargar el coche en el que iba el resto de la familia, el ”niño deja en paz al dinosaurio” y “¡niña, ¿quieres dejar de quitarte los zapatos?!”, se me hizo muy tarde. Al final salí a las nueve y pico de la tarde/noche.
Al principio bien, con ganas y todavía suficiente luz. Al poco rato empecé a calcular peor las distancias por las luces raras del atardecer, pero ya estaba metido en faena con las curvas y hasta me paré a hacer una foto de las bonitas vistas. Pasaron los minutos y los kilómetros y llegó un momento en el que agradecí la agilidad e improvisación de la Hornet porque creía que veía pero no, ya no veía bien. Parecía que el faro todavía no era necesario, pero en ocasiones, cuando llegaba el haz de luz del faro a un punto donde ya había dejado de mirar hacía un rato ¡zas! el suelo con color marrón (arena o excrementos) o sombras que me habían pasado inadvertidas.
Bajé el ritmo porque no era plan de tener sustos, empezó a caer la noche y a ritmo semi-tranquilo me lo estaba pasando genial. Llegué a un punto donde no conocía la carretera, ya había que conducir ‘a faro’ y adelanté a una trail (me pareció una XT) que se puso a darle para ir detrás de mi. Tres curvas más tarde ya estaba un poco lejos, pero la verdad es que al tío se veía cómodo con la trail y que conocía la carretera. Vamos, que le dejé por moto y por cabezota porque yo iba tirando de ancla en cada curva como un campeón y él trazaba dejando rodar la moto con suavidad.
Ya hubo un momento en que aquello estaba más negro que el sobaco de un grillo. La luna iluminaba bastante, pero era una zona entre árboles y laderas a la que apenas llegaba la luz. Ya se me cruzaban los ojos y se me amontonaban las curvas, estaba petado de un día duro y, de repente me acordé: “¡Coño, si esta moto tiene largas!”
No os digo ná, la última vez que fui de noche por carretera sin iluminar creo que fue hace más de diez años y desde entonces la tecla de las largas/cortas sólo la uso para poner las de cruce cuando algún salao la ha puesto en posición de largas cuando la moto estaba aparcada. Soy un crack


Aqui en Colombia acostumbran a reunirse en semana a la noche en las ciudades principales para dar Vuelta por los pueblos cercanos…
Igual el sábado me toca regresar de Segovia por la noche… y te agradeceré que nos hayas recordado que las motos traen ‘largas’
Vic, aquí en Colombia??
Tenemos también amigos allende los mares!
Uff, pues a mí me da mucho respeto ir de ruta de noche. Por autovía vale, pero ya en nacionales el riesgo de que te salga un animal es muy grande y, aunque sea una perdiz o un pequeño conejo, puede hacer que te des una buena