Buenas y malas noticias para Nico Terol tras conocer los resultados del reconocimiento médico al que se sometió en Barcelona el pasado lunes. La buena noticia es que las fracturas de las vertebras lumbares L1 y L2 que sufrió en el pasado GP de Cataluña están soldando de manera adecuada.
La mala es que ya saben qué le provocaba los fuertes dolores que le impideron disputar el pasado fin de semana la prueba en Sachsenring. Las pruebas confirman la aparición de una hernia discal, por lo que el tratamiento sigue siendo reposo y sesiones de fisioterapia.
En su favor cuenta conque ahora hay un parón de cerca de un mes hasta la prueba de Brno en la República Checa el 15 de agosto. En caso de que los dolores no remitieran tendrían que someterse a infiltraciones en el disco para combatirlo, la única manera de seguir compitiendo enuna campeonato que se le ha puesto muy cuesta arriba. Aunque ya se sabe que los pilotos están hechos de otra pasta y se puede recuperar.
