Muchas veces la afición a los coches y las motos es como el agua y el aceite pero para fulanos como este no hay nada que le impida disfrutar de ambos mundos a la vez. Un artilugio más propio del Equipo A que de otra cosa.
Lo gracioso es que luego a uno le hacen sudar la gota gorda en la ITV para circular con su vehículo en regla para luego ver cosas como estas por ahí tan campantes.

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