El Grupo de Investigación en Ingeniería de Carreteras de la Universidad Politécnica de Valencia ha diseñado unos reductores de velocidad que no habrá que ‘saltar’.
Se llaman Speed Kidney porque tienen forma de riñón. Se colocan en posición longitudinal y no hay que pisarlos, sino sortearlos en plan ‘mini-chicane’. De esta forma se consigue mayor comodidad, menos daños en los vehículos y menbos impacto sonoro.
Para los coches me parece bien, pero para las motos… Ya lo estoy viendo, ciudades llenas de pequeñas chicanes de goma cada 300 metros. ¡¡Yo me compro una Supermotard sí o sí!!
Gracias Kanarion por el chivatazo.
Vía | El Mercantil Valenciano

cuanta razón tienes, una supermotard sería la bomba jajaja pero los que tenemos racin? y los custom? y los 4 latas cuantos vuelcos habrá? jajaja si pisas mal con la rueda no te vas al suelo? al estar en paralelo practicamente, no es como los otros que te dejas ir y pasas suave, estos?