Una caída en competición normalmente se salda con un herido (si otros pilotos no median) y la moto, pero éste no es el caso. La pendiente a la que tiene que hacer frente el piloto es tal que no es capaz de coronarla. El piloto se desequilibra y la moto se encabrita haciendo un caballito y dejando al piloto de culo sentado en el suelo. Pero… la historia sigue, cuando la moto va pendiente abajo.
Vía | Oliepeil.nl
Aún no hay comentarios.