Bueno, exactamente en la moto, no, pero sí en un remolque adecuado para los canes. Estos dos simpáticos “amigos del hombre” disfrutan de sus paseos en moto con su dueño.
Tienen sus propias gafas para que el aire no les haga daño en los ojos. Seguramente irán más cómodos que Cash, el perro motero que os pusimos hace unas semanas.
Aún no hay comentarios.