En el anterior capítulo nos habíamos quedado en el primer oasis con lluvia, frío y mucho Red Bull.
A partir de ahí tuvimos que parar en varias ocasiones porque yo no podía con el frío, la verdad es que íbamos todos fatal, pero yo era el peor equipado.
Cuando llegamos a Despeñaperros apenas llovía pero el suelo estaba empapado. Nos dio igual, por fin curvas. Yo ya había cogido algo de temperatura, achuché un poco a Andrés y nos pusimos a hacer curvitas a buen ritmo. De repente, cuando pensábamos que éramos casi buenos en agua nos pegan un pasote dos ‘cosas’ que nos dejan tiradísimos.
Era una R1 de Barcelona (la primera que veíamos circulando porque acababa de salir) con un chaval y su novia de paquete. Esa era la primera mancha, la segunda era negra, era la Roca de Perico pegadísima a la rueda de la R1 con Josito de paquete. La R1 iba por el sitio, pero la GSXR iba por las paredes, derrapaba en todas las curvas hasta que en una llegaron a hacer tope con el manillar. Al final el de la R1 cedió, imagino que se acojonó y pensó que era mejor dejar a esos zumbados macarras de negro.

Esta era la GSXR, entre esto y la R1 hay unos cuantos avances tecnológicos ¿eh?
Cuando volvimos a casa nos enteramos de que el amortiguador trasera de la GSXR había pertenecido a Mariano Urdín y que estaba tarado para sus 70 kilos de peso (de cuando corría, claro). Perico en esa época pesaría 85 kilos y Josito no menos de 100. Así derrapaba la pobre Suzuki.
El tiempo empezó a mejorar y salió el sol, en el peaje de Sevilla íbamos a saco pero con las motos de lado por el viento que hacía. Madre mía, tuvimos de todo en ese viaje que, parando a comer, tardamos casi 12 horas en hacer.
Una vez en Chiclana, dejamos los trastos y nos fuimos a El Puerto de Santa María, a alucinar con la fiesta hasta que casi se nos hizo de día. Lo pasamos en grande y, tal era el calentón que llevábamos, que al sacar las motos del parque donde las teníamos no pude evitar quemar un pelín del Michelín Hi-Sport de mi FZR.
Mañana seguimos que ese viaje dió para mucho.
Asi ibais con los redbules, pasaos de vueltas, LOCOS!!!
Que insensatos, como os lea el bueno de Pere…
La verdad es que es algo que todos hemos hecho.
Malo, malo el de la R1, eh!
Jajajajaja muy wapa la historia, a ver si me animo un dia y cuento mi primer viaje sevilla-cheste en un autentico hierro, una hyosung comet gt 650R, solo os digo q durante el camino pense que seria comido por los osos xD
Darwin, ¡cuéntanos esa historia! Si ves que es muy larga para un comentario, mándanos un mail a blog@masmoto.net.
yo alucinaba con mi honda 600 rr 2005.Hasta q el amigo de mi marido le tiro en una curva el se extrello contra un coxe y se mato (32 años) y su amigo motero de 10 años alos 3 dias estaba en rota en la concentracion.
tener muxo cuidado xq la moto,ni los quita railes son lo unico q teneis en contra.
mil besos
Mi mas sentido pesame, Mayte.
Los amigos lo demuestran ser en las ocasiones indicadas.
Animo.
Muchos ánimos Mayte. Espero que tu mala experiencia no ceje en tu afición por las motos.
V’sss