Esta entrada que os muestro a continuación viene a raíz de un hecho curioso que me sucedió este fin de semana por la A-6 cuando circulaba con mi coche, adelanté a una moto y me fijé en el bulto que llevaba sobre el depósito.
La moto era una CBR 600 antigua, de principios de los noventa y el bulto no era una mochila, un bolso o algo parecido sino un perro con su gafitas y todo que iba tan feliz con las patas delanteras apoyadas sobre el manillar.
Me quedé boquiabierto y pensando en el puro que le iba a caer al conductor como le viera un Guardia Civil circulando de esa forma con su mascota.
Como no llevaba cámara encima para hacerle una fotillo a este atrevido, aprovecho para mostraros algunas otras instantáneas graciosas que he visto por ahí relacionadas con perros moteros.



Aún no hay comentarios.