Con motivo de las Navidades, he visto a lo largo de estos días en muchos medios de comunicación advertencias provenientes de asociaciones de todo tipo sobre el peligro que suponen las minimotos para los niños ya que, últimamente, parece que muchos padres han hecho de estos vehículos el regalo perfecto para sus pequeños.

A priori parece que este tema resulta bastante evidente y, aunque la mayoría de lectores de este blog seguramente sepan de sobra los peligros de cualquier minimoto, he creido necesario hacerme eco sobre esta noticia por si aún existiera algún despistadillo que estuviera pensando en comprarle un cacharro de estos a su pequeño retoño sin estar prevenido sobre los riesgos que tiene.

Yo, personalmente, pienso que, como en todo, si se hace de forma responsable y con cabeza, puede ser un regalo divertidísimo para un niño pero, claro, creo que requiere una dedicación para enseñarle sobre los peligros que tiene y debemos estar siempre con el pequeño por si tuviera algún problema o para correjirle en aquello que no hiciera bien.
Pero como, en general, la gente directamente se la compra para que luego el peque pruebe por si mismo cómo puede abrasarse la pierna con el tubo de escape o cómo puede abrirse la cabeza contra un bordillo…

Así que ya sabes, una minimoto debemos tener en cuenta que NO es un vehículo para niños pero, si de forma responsable, pretendemos usarlo como un método para introducirle la afición por el mundo de las dos ruedas desde que es pequeño, puede ser una buena opción pero siempre y cuando esté acompañado por un adulto, no lo olvides.
holaaa yo soy campeon de españa en minimotoss