En las islas británicas hay multitud de carreras que poco tienen que ver con lo que estamos acostumbrados en nuestro país. Se corre en carreteras, cruzando pueblos, sin escapatorias, con baches, varios tipos de asfalto en cada curva, señales de tráfico, aceras… ¡¡DE TODO!!
La reina de estas carreras es el TT de la isla de Man, un sueño para todo piloto no exento de alto riesgo.
La premisa fundamental es acabar la carrera, luego ya intentar hacer un buen puesto, porque una caída puede ser la última. Mirad este vídeo para haceros una idea. Y eso que ha tenido suerte porque no había ningún muro en medio.